Novedades

Cómo ayudar a su hijo durante la edad preescolar

30 Enero, 2018

Los niveles de aprendizaje, desarrollo y éxito escolar de los niños dependen de varios factores, como la salud del niño y su bienestar físico, su preparación social y emocional, y sus destrezas de lenguaje, así como su conocimiento general sobre el mundo.   Salud y bienestar físico Al asegurar que su niño tenga alimentos nutritivos, ejercicio y cuidado médico regular, usted le da un buen comienzo en la vida y minimiza las posibilidades de desarrollar problemas de salud serios o de aprendizaje más tarde en la vida.   Alimentos Los niños necesitan una buena dieta. Después de que su niño nace, él requiere alimentos nutritivos para mantenerse sano. Los niños de edad escolar se pueden concentrar mejor en clase si comen alimentos balanceados que incluyen panes y cereales; frutas y vegetales; carne, aves, pescado y sustitutos de la carne (tales como los huevos, frijoles, y chícharos); así como leche, queso y yogur. Asegúrese que su niño no coma demasiadas grasas y alimentos dulces. Los niños entre las edades de 2 a 5 años generalmente pueden comer los mismos alimentos que los adultos, pero en porciones más pequeñas. Su pediatra o asesor médico le puede dar buenos consejos sobre qué alimentos darle a su bebé o niño menor de 2 años.   Ejercicio Los niños necesitan hacer ejercicio. Para aprender a controlar y coordinar los músculos mayores en los brazos y las piernas, su niño necesita tirar y coger pelotas, correr, saltar y bailar. Para aprender a controlar y coordinar los músculos más pequeños en las manos y los dedos, su niño necesita colorear con crayones, armar rompecabezas, utilizar tijeras infantiles -sin puntas filosas-cerrar la cremallera de su chaqueta, y poder agarrar objetos pequeños como moneditas. Si usted sospecha que su niño sufre de alguna discapacidad, visite a su doctor tan pronto como sea posible. La intervención temprana puede ayudar a que su niño se desarrolle bien y alcance su potencial físico y mental.   Cuidado médico Los niños necesitan exámenes médicos regulares, vacunas, y cuidado dental. Es muy importante que usted busque un doctor o una clínica donde su niño pueda recibir atención médica rutinaria o cuidado especial si se enferma o se lastima. Las vacunas pueden prevenir un gran número de enfermedades, incluyendo sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétano, tos ferina, HIB (Haemophilus influenzae tipo b), polio y tuberculosis. Estas enfermedades pueden dañar el desarrollo mental y físico de su niño. Hable con su doctor sobre los beneficios y los riesgos de las vacunas. Al cumplir los 3 años de edad a más tardar, su niño también debe comenzar a recibir exámenes dentales regulares.   Preparación social y emocional Los niños comienzan la escuela con diferentes grados de madurez social y emocional. Estas cualidades toman tiempo y requieren de práctica para aprenderlas bien. Deles oportunidades para desarrollar las siguientes cualidades positivas:
  • Confianza en sí mismos: Los niños deben sentirse bien consigo mismos y creer que pueden tener éxito. Los niños que demuestran seguridad en sí mismos están más dispuestos a intentar cosas nuevas y seguir intentando si es que no logran éxito la primera vez.
  • Independencia: Los niños deben aprender a hacer las cosas por sí mismos.
  • Motivación: Los niños deben querer aprender.
  • Curiosidad: Los niños tienen una curiosidad natural la cual se debe cultivar para que puedan aprovechar al máximo las oportunidades para aprender que se les presenten.
  • Persistencia: Los niños deben aprender a acabar lo que han comenzado.
  • Cooperación: Los niños deben saber cómo llevarse bien con otros y aprender a compartir y tomar turnos.
  • Autocontrol: Los niños deben aprender que hay buenas y malas maneras de expresar enojo. Deben comprender que algunas formas de comportarse, como pegar y morder, no son aceptables.
  • Empatía: Los niños deben expresar un interés por otras personas y comprender cómo se sienten.
Estas son algunas cosas que usted puede hacer para ayudarle a su niño a desarrollar estas cualidades.
  • Demuéstrele al niño que usted lo quiere y que puede contar con usted. Los niños que se sienten queridos son más aptos a tener confianza en sí mismos. Su niño debe creer que, no importa qué suceda, alguien siempre estará a su lado. Dele a su bebé o pequeñito mucha atención, aliento, abrazos y tiempo para tomar una buena siesta todos los días.
  • Ponga un buen ejemplo. Los niños imitan lo que ven a otros hacer y lo que escuchan a otros decir. Cuando usted hace ejercicio o se alimenta bien, es más probable que su niño lo hará también. Cuando usted trata a otras personas con respeto, es probable que su niño lo hará también. Si usted comparte sus cosas con otras personas, su niño aprenderá a ser considerado y a tomar los sentimientos de otras personas en cuenta.
  • Ofrezca oportunidades para la repetición. Hay que practicar bastante para aprender a gatear, a pronunciar nuevas palabras, o a beber agua de una taza en vez de un biberón. Su niño no se aburre al repetir las cosas. De hecho, al repetir las acciones hasta que se las aprende, su niño refuerza la confianza que necesita para intentar cosas nuevas.
  • Utilice la disciplina de manera apropiada. Todos los niños deben tener límites. Los niños cuyos padres les dan una disciplina firme pero cariñosa generalmente desarrollan mejores destrezas sociales y se desarrollan mejor en la escuela que aquellos niños cuyos padres no les dan suficientes límites o por el contrario les imponen reglas demasiado rígidas. Aquí les damos algunas ideas:

- Dirija las actividades de su niño, pero no sea autoritario. - Ofrezca buenas razones cuando le pida a su niño que haga algo. Por ejemplo, puede decir, "Por favor levanta tu carrito de las escaleras para que nadie se tropiece con él" no, "levántalo porque yo te digo que lo hagas." - Escuche a su niño para descubrir cómo se siente y si necesita apoyo especial. - Demuéstrele amor y respeto cuando se sienta enojado con su niño. Critique el comportamiento, no al niño. Por ejemplo, puede decir, "Te quiero mucho, pero no está bien que rayes la pared con tus crayones. Me enojo mucho cuando haces eso." - Ayúdele a escoger bien cómo resolver los problemas. Puede preguntarle al niño de 4 años, ¿qué podemos hacer para que tu hermanito deje de tumbar tus bloques de madera?" - Mantenga una actitud positiva y alentadora. Felicite a su niño cuando haga algo bien. Las sonrisas y los elogios rinden mucho más para moldear un buen comportamiento que los castigos duros.

  • Permita que su niño haga cosas por sí mismo. Los niños pequeños deben ser vigilados cuidadosamente. Sin embargo, también tienen que aprender a ser independientes y a desarrollar la confianza en sí mismos al desempeñar tareas cotidianas como vestirse solos y guardar sus juguetes. Es importante que usted permita que su niño aprenda a escoger qué decisiones va a tomar y no que usted decida todo por él.
  • Aliente a su niño a jugar con otros niños y a sentirse cómodo entre adultos que no son familiares. Los niños de edad preescolar necesitan oportunidades sociales para aprender a considerar otros puntos de vista. Los niños pequeños tenderán a llevarse mejor con sus maestros y compañeros de clase si han tenido experiencia tratando con otros adultos y niños.
  • Demuestre una actitud positiva hacia el aprendizaje y la escuela. Los niños llegan al mundo con una necesidad muy fuerte por descubrir y explorar. Si su niño va a mantener un nivel sano de curiosidad, usted debe fomentar su desarrollo. Al demostrar entusiasmo por lo que su niño hace ("¡Mira que bien dibujas!") usted le ayuda a sentirse orgulloso de sus logros.
Los niños también se emocionan por comenzar la escuela cuando sus padres expresan emoción al tomar este gran paso. A medida que su niño se prepare para entrar al kindergarten, háblele sobre la escuela. Hablen sobre las cosas emocionantes que va a hacer en el kindergarten, los proyectos de arte, los cantitos, los juegos. Demuestre entusiasmo al describir todas las cosas importantes que va a aprender de su maestra - como leer, como contar, y como medir y pesar las cosas.   Lenguaje y conocimiento general Los niños pueden desarrollar destrezas del lenguaje solamente si han tenido oportunidades para hablar, escuchar y utilizar el lenguaje para resolver problemas y aprender acerca del mundo que los rodea. Mucho antes de que su niño comience la escuela hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudarle a desarrollar su lenguaje. Por ejemplo:
  • Dele muchas oportunidades para jugar. Los niños aprenden al jugar. Esta es la forma más natural para que ellos exploren, desarrollen su creatividad, aprendan a inventarse y contar historias y para desarrollar sus capacidades sociales. El juego también les ayuda a aprender cómo se resuelven los problemas, por ejemplo, si se le vuelca el triciclo, el niño debe calcular cómo enderezarlo. Cuando juega con bloques de madera, los niños aprenden sobre los colores, los números, la geometría, las distintas formas y a balancear los bloques. Al jugar con otros niños, ellos aprenden cómo negociar.
  • Apoye y guíe a su niño mientras aprende una nueva actividad. Los padres pueden ayudar a sus niños a aprender cómo hacer cosas nuevas al guiar sus esfuerzos e ir incrementando su conocimiento y destrezas gradualmente. Por ejemplo, cuando se sienten a armar un rompecabezas, señale una de las piezas y sugiera, "Yo creo que esta es la pieza que necesitamos en este espacio, “a ver, inténtalo…"; entonces el niño puede colocar la pieza en su lugar y acomodarla. Mientras que el niño adquiera más conciencia sobre cómo funciona un rompecabezas y cómo ajustar las piezas para que encajen bien, usted puede darle menos y menos sugerencias.
  • Hable con su niño, desde el día que nazca. Su bebé necesita escuchar su voz. Las voces del televisor o el radio no pueden reemplazar el sonido de las voces de sus padres, porque estas no responden a sus balbuceos y sonidos. Su niño necesita saber que cuando hace un cierto sonido, por ejemplo, "mamamamamama," que su mamá le va a responder, ella se sonreirá con él y le hablará. Entre más le hable a su bebé, más va a aprender y tendrá mucho más que decir cuando crezca.
Las actividades cotidianas proveen muchas oportunidades para hablar, a veces detalladamente, sobre qué está sucediendo a su alrededor. Por ejemplo, al darle su baño diario, usted puede decir, "A ver, vamos a ponerle el tapón a la tina de baño. Ahora vamos a abrir la llave del agua. ¿Quieres tu patito de goma? Me parece una buena idea. Mira, el patito es amarillo, igualito que el patito que vimos en "Plaza Sésamo." (Ver la sección "Balbuceo infantil.")
  • Escuche a su niño. Los niños tienen sus propios pensamientos y sentimientos especiales, sus propios gozos y penas, esperanzas y temores. Aliente a su niño a compartir sus pensamientos y sentimientos a medida que sus destrezas de lenguaje se desarrollen. El escuchar atentamente es la mejor manera para descubrir cómo le camina la mente y asesorar qué es lo que sabe o no sabe y cómo razona y aprende. Pero escucharlo le demuestra al niño que sus sentimientos y pensamientos tienen valor.
  • Hágale preguntas. Pregúntele cosas que requieran de una respuesta más complicada que un "sí" o un "no" sencillo. Si su niño se detiene durante una caminata a levantar hojas secas, puede señalarle cómo son iguales o distintas. Con un niño mayorcito, puede preguntarle, "¿qué más crece en los árboles?"
  • Responda a sus preguntas. Hacer preguntas es un buen método para que su niño aprenda a comparar y clasificar diferentes cosas, diferentes clases de perros, diferentes comidas y demás. Responda a las preguntas de su niño consideradamente, y tanto como sea posible, aliéntelo a contestar sus propias preguntas. Si usted no sabe la respuesta a una de sus preguntas, dígaselo. Juntos pueden buscar y descubrir la respuesta correcta.
  • Lea en voz alta todos los días. A los niños de todas las edades les encanta que les lean, hasta los bebés de solo seis semanas. Aunque su niño no comprenda totalmente la historia o la poesía que usted le lee, realizar una lectura juntos le da la oportunidad de aprender sobre el lenguaje y de disfrutar el sonido de su voz. Usted no tiene que ser un lector excelente para que su niño disfrute que le lea en voz alta. El simple hecho de relacionar la lectura con la experiencia cálida y cómoda de estar con usted puede infundirle un amor por la lectura que le durará toda la vida. (Vea "¡Léeme un cuento!")
  • Tenga presente la cantidad de televisión que su niño ve. Hay programas de televisión muy buenos que pueden introducir nuevos horizontes y promover el aprendizaje, pero los malos programas o el uso excesivo de la televisión como entretenimiento puede resultar dañino. Usted es quien debe decidir cuanta televisión su niño puede ver y qué tipos de programas le va a permitir. (Vea "Cómo tomar el control de su televisor.")
  • Sea realista sobre las habilidades e intereses de su niño. Fije normas altas y aliente a su niño a intentar cosas nuevas. Si no se les desafía a aprender cosas nuevas, los niños se aburren. Por otro lado, los niños que los empujan demasiado rápido o a quienes se les obliga a hacer cosas que no les interesan se frustran y se desaniman fácilmente.
  • Ofrezca oportunidades para que su niño vea y haga cosas nuevas. Entre más variadas sean las experiencias de su niño, más va a querer aprender sobre el mundo. No importa dónde vivan, su comunidad puede ofrecer nuevas experiencias. Salgan a caminar en el vecindario o visiten nuevos lugares en el autobús. Visiten museos, bibliotecas, zoológicos y otros lugares de interés educativo.
Si ustedes viven en la ciudad, salgan a pasar un día en el campo. Si viven en una zona rural, vayan a visitar la ciudad. Permita que su niño escuche música, baile y pinte. Déjelo participar en actividades que le ayuden a desarrollar su imaginación y permítale expresar sus ideas y sentimientos.   Fuente.

Suscríbete a nuestro boletín

Newsletter