Convivencia Escolar

Convivencia inclusiva y democrática. Una perspectiva para gestionar la seguridad escolar

24 Mayo, 2020

El documento que destacamos esta semana expone algunas reflexiones que pretenden argumentar que gestionar la seguridad escolar es un asunto que puede ser entendido como eminentemente educativo y cuya realización tiene como núcleo principal la manera en que se estructura y organiza la propia escuela y sus tareas, involucrando la decisión y la actuación de los distintos estamentos que participan en ella: alumnos, docentes, directivos, padres y madres de familia. En el desarrollo del texto se alude a las principales conclusiones y hallazgos de estudios dedicados a analizar las estrategias desarrolladas en distintos países para prevenir y atender la violencia en las escuelas con el propósito de puntualizar lo que desde la escuela es posible y necesario hacer en la prevención de la violencia. En ciertas condiciones se hace necesario contar con apoyos que provienen de otras instancias, pero siempre se debe tener en cuenta que gestionar la seguridad escolar es un asunto que involucra la decisión y la actuación de la comunidad educativa en su conjunto y que se construye a través del trabajo que día a día se efectúa en las escuelas.

Los niveles de violencia, inseguridad y criminalidad que afectan todos los ámbitos de la vida pública y privada alrededor del mundo, dan cuenta de un alto grado de descomposición social y, a la vez, de la condición de fragilidad en que se encuentran actualmente las instituciones en diversos aspectos relacionados con la cultura de la legalidad. Las escuelas de ninguna manera pueden sustraerse de una dinámica que permea todos los ámbitos de la sociedad. Es necesario reconocer y nombrar adecuadamente los fenómenos que enfrentamos así como clarificar cuestiones básicas relativas a la violencia y sus distintas manifestaciones, diferenciándolas de otro tipo de alteraciones del trabajo en la escuela, como la indisciplina, lo que permite ver que no es lo mismo distraerse en clase que agredir a un compañero o destruir el mobiliario escolar.

Incluir en el texto la gestión de la convivencia ayuda a comprender por qué en cada escuela, situada en un tiempo y espacio determinados, la convivencia adquiere rasgos que la especifican. La violencia no es ausencia de convivencia, sino una forma particular de convivir en la que está ausente el diálogo, el aprecio por el otro y el respeto. Por tanto, es necesario revisar qué tipo de formas de convivencia se promueven en las escuelas a partir de las decisiones relativas a la organización escolar misma, a las prácticas de enseñanza y de participación en aula, a la formulación y manejo de las normas, al modo de incluir a los padres y madres de familia. Esta manera de entender la gestión de la seguridad escolar permite sustentar por qué la convivencia no se reduce a un recurso remedial para prevenir la violencia, a la vez que plantea la importancia de la acción conjunta y coordinada de la comunidad escolar. Destaca, además, que la convivencia es un aspecto dinámico, en constante movimiento y cambio, ya que está enraizada en las situaciones y tareas cotidianas.

Fierro Evans, María Cecilia (2013). Convivencia inclusiva y democrática. Una perspectiva para gestionar la seguridad escolar. Sinéctica, Revista Electrónica de Educación, (40), 1-18. ISSN: 1665-109X. Recuperado de redalyc.org

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