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El chat y otros procedimientos de evaluación a distancia aplicables en sistemas mixtos

Escrito por: Ivory Mogollón. Universidad Central de Venezuela

«En la actualidad, en la educación a distancia con el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, se han transformado los procesos de enseñanza y aprendizaje y han surgido reflexiones sobre la inmediatez de la interacción entre profesores y estudiantes, la socialización en el proceso didáctico y así mismo se plantea cómo se desarrolla el proceso de evaluación de los aprendizajes en este contexto.”

La evaluación de los aprendizajes tanto en la educación presencial como a distancia, es un elemento importante porque permite constatar los logros de los estudiantes y promover el aprendizaje con información de retorno constituyéndose en una herramienta de control de calidad; en este sentido, Villarroel (2000) propone que “la calidad de un programa será entendida como la suma e integración de su pertinencia,
eficiencia, efectividad y eficacia ” (p.26), consideración que el autor hace extensiva al currículo y al sistema educativo y a los aprendizajes logrados.

El uso de las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la educación a distancia ha generado un proceso de reflexión sobre cómo evaluar los aprendizajes, con miras a responder a las necesidades propias de la educación a distancia, la cual se caracteriza principalmente porque los actores de los procesos de enseñanza y de aprendizaje no se encuentran en el mismo lugar ni en al mismo tiempo. No obstante, las tecnologías de la información y comunicación permiten encuentros desde diferentes lugares, al mismo tiempo, o en diferente tiempo.

Cuando han estado presentes han contribuido al desarrollo y mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje, en este sentido Simonson y cols (2000) señalan sus beneficios pedagógicos en la taxonomía de la evolución de la educación a distancia y su relación con las tecnologías. Ellos presentan dicha evolución desde su inicio con los
estudios por correspondencia hasta los actuales momentos en que se realizan en aulas virtuales.

En la educación a distancia se enfatiza el autoaprendizaje. El estudiante es quién posee la capacidad de autodirigir y autoevaluar su propio proceso. Sin embargo, es en el diseño de la instrucción donde se evidencia la concepción de aprendizaje, el modelo didáctico y la toma de decisiones referidas al para qué evaluar, qué se va a evaluar, cómo, cuándo, y con qué instrumentos. Se puede afirmar que las funciones fundamentales de la evaluación de los aprendizajes están dirigidas a constatar el logro de los objetivos de conceptos, procedimientos y actitudes. Este proceso permitirá interpretar y analizar la información para valorar el rendimiento del alumno.

La evaluación de los aprendizajes en la educación a distancia constituye un elemento fundamental de los procesos de enseñanza y aprendizaje, que compromete directamente su calidad aún más por el creciente uso de las tecnologías de la información y la comunicación que permiten mayor interacción entre el docente y el alumno. La documentación en el área revisada reporta que las experiencias en evaluación en la educación a distancia, no han mostrado resultados concluyentes, debido a la falta de claridad y precisión en los planteamientos de cómo realizar dicha evaluación con el uso de la nuevas tecnologías de la información y la comunicación y se centran más en las dificultades de evaluar y no dan respuestas claras de cómo hacerlo.

En este sentido, Clark (2000), afirma que la evaluación en educación a distancia debe ser planificada y debe medir y recolectar datos para emitir juicio sobre los programas para mejorarlos. También dice Clark que la educación a distancia mediada por los vehículos que transportan la información, influye sobre el aprendizaje del estudiante. Siguiendo este orden de ideas se entienden como estrategias de evaluación el conjunto de procedimientos, técnicas, instrumentos y criterios que permiten realizar la evaluación de las distintas capacidades y contenidos aprendidos por los estudiantes. En consecuencia las tecnologías disponibles actualmente proporcionan a los procesos instruccionales una flexibilidad que les permite abordar desde diferentes perspectivas los procesos de análisis, diseño, producción, ejecución y evaluación de los mismos. “El proceso de selección de las tecnologías es importante por cuanto permiten el acceso a múltiples posibilidades como video, audio, computador como mediador, la internet, entre otras” (Dorrego, 1999, p.442).

Sin embargo es importante señalar que ellas requieren que tanto los profesores como los estudiantes desarrollen habilidades y competencias que permitan aprovechar estas herramientas y mejorar su efectividad. (Simonson, Smaldino, Albright and Zvacek, 2000).

De acuerdo con Bates (2001), las tecnologías, la World Wide Web y demás medios tecnológicos han ampliado las ofertas educativas y aumentado la flexibilidad en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Su utilización en la educación a distancia ha permitido el desarrollo de habilidades de aprendizaje como el análisis, la resolución
de problemas, entre otras destrezas que favorecen el desempeño de los estudiantes.

En resumen las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la educación a distancia favorecen la interacción y la comunicación entre los profesores y estudiantes, entre estudiantes y estudiantes, entre profesores y profesores. Requieren de un desarrollo de destrezas y habilidades de los actores que se involucran en los procesos de enseñanza y aprendizaje a distancia. Los recursos tecnológicos aplicados a la educación, requieren ser utilizados con pertinencia y de forma adecuada en los diferentes contextos intruccionales para lograr una mayor efectividad. Al respecto Salinas (2000) comenta que la utilización de las redes pretende mejorar tanto el acceso del usuario a los materiales como la comunicación de éste con el tutor, dando lugar a diferentes experiencias conocidas como aulas virtuales que pueden interconectarse con otras instituciones e intercambian recursos, alumnos, docencia.

Evaluación, y Educación a Distancia

La evaluación en la educación a distancia está planteada como un problema no resuelto, así Clark (1999), señala que es necesario fortalecer la necesidad de clarificar las estrategias de evaluación en este contexto y establecer la pertinencia de las mismas.

La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación, han impulsado en la educación a distancia la interacción didáctica, que otros autores tales como Gibson (1997) y Hall (1996) han considerado un cambio de paradigma en la conceptualización de la educación a distancia. Holmberg (1990), en este sentido, habla de “conversación didáctica guiada” lo cual aporta modificaciones a la práctica pedagógica en la educación a distancia. Wedemeyer (1981), considera una reestructuración de la interacción didáctica al considerar que los elementos fundamentales de los procesos de enseñanza y de aprendizaje se modifican para adaptarse a la distancia física, se reorganizan para dar mayor libertad al aprendizaje independiente. El término independencia se refiere a la libertad de dirigir el proceso de aprendizaje, pero esto no quiere decir, que se pierda la comunicación, la interacción y el diálogo entre el estudiante y el profesor ya que esto constituye una base que sustenta el control de la experiencia educativa. En este sentido, las tecnologías de la información y la comunicación facilitan la interactividad en la educación a distancia pueda realizarse de manera asincrónica, en diferente tiempo y sincrónica, es decir al mismo tiempo pero en diferente lugar y de forma instantánea.

Algunos de los medios tecnológicos que se han incorporado básicamente a la educación a distancia son el uso del correo electrónico, presentación de mapas mentales en línea, como una comunicación asincrónica y el chat que permite una comunicación sincrónica que favorece a la interacción en los procesos de enseñanza y de aprendizaje para aclarar ideas y facilitar el proceso de evaluación formativa. Esta relación permite que el estudiante y el docente se den respuestas inmediatas por lo tanto la retroalimentación en los procesos de enseñanza y aprendizaje se producen oportuna y pertinentemente. Además la interacción estudiante, estudiante y docente beneficia al proceso de evaluación inherente a la enseñanza y al aprendizaje, al permitir la autoevaluación y la coevaluación en la distancia con la inmediatez que permite este medio tecnológico.

La evaluación es un proceso que se realiza al inicio, durante y al final de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Por lo tanto, es un proceso que no se detiene y su seguimiento es de suma importancia para los actores del mismo. Es por ello, que la evaluación debe ser planificada, debe valorar y recolectar datos que le permitan al estudiante y al docente mejorar los procesos de enseñanza y de aprendizaje; en este sentido, la evaluación en educación a distancia es un proceso interactivo. Santos Guerra (1998) considera que “la evaluación debe ser un proceso de diagnóstico, diálogo, comprensión, retroalimentación constante de los aprendizajes” (p.20)

La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación a la educación a distancia beneficia la asistencia que ellas prestan al diálogo que constituye una de las herramientas básicas en materia de evaluación. La práctica de la interacción entre el material, el estudiante y el profesor, además de la interacción entre los estudiantes, permitiría una evaluación no sólo entre el docente y el estudiante sino entre los pares. Autores como Harvey y Money (1999), Maier y Warren (2000), Salmon (2000), entre otros proponen diversas estrategias para la autoevaluación y la evaluación grupal, mediante el uso del computador y de las telecomunicaciones, entre ellas la Internet. Estos aspectos son clave porque estos medios deben fomentar la capacidad de análisis y crítica del alumno.

Ahora bien, la interacción en los procesos de enseñanza y de aprendizaje en los campos virtuales, la comunicación se establece mediante la Internet, en este contexto es importante hacer notar la dinámica que toma el proceso didáctico al adaptarse a los diferentes grados de autonomía que son capaces de ejercer los estudiantes (Barberá, Badia y Mominó, 2001). Los cuales manifiestan diferentes comportamientos en el desarrollo de los mencionados procesos y diferentes capacidades de respuesta. Esto no escapa al proceso de evaluación, cuando el profesor planifica actividades en línea que permiten la autoevaluación, el seguimiento al trabajo en colaboración, diálogos y debates entre otros, que ayudan determinar el desempeño del estudiante (Morgan y O´reilly, 1999).

Es por ello que la planificación de este proceso debe ser mediante el diálogo, la negociación y el compromiso entre el profesor y los estudiantes. Cuanto más explicitas y claras se presenten las actividades de evaluación, este proceso se realizará con mayor fluidez y precisión.

Ahora bien Flórez (1999), dice que “la evaluación es un mecanismo
autorregulador que permite al alumno pulsar acerca del logro del conocimiento” (p.25). Simonson, Smaldino, Albright and Zvacek (2000) establecen “la evaluación sugiere la atribución de significados o calidad al estado común de un objeto en particular o condición”(p.207)

Briones (1998), considera evaluación de los aprendizajes a la valoración que se le otorga al estudiante al constatar el logro de los objetivos. En la determinación de logros de objetivos de aprendizaje se distinguen tres tipos de evaluación a) evaluación diagnóstica; b) evaluación formativa; y c) evaluación sumativa.

Evaluación diagnóstica como la obtención de información sobre la situación del estudiante para saber el estado de sus aprendizajes, (Briones, 1998).

Evaluación formativa es el proceso de recolección de información que se realiza en el proceso de aprendizaje para determinar el logro de los objetivos y proporcionarles ayuda adicional a los que lo requieran (Briones, 1998). Por otro lado Flórez (1999) dice que la evaluación formativa no tiene otro objetivo que conseguir que los estudiantes sean capaces de construir y aplicarse un sistema efectivo de autorregulación de su aprendizaje. De igual manera Rotger (1990), opina que la evaluación formativa requiere de un flujo continuo de información en relación con cada alumno, de esa manera es posible tener una conciencia sobre las fallas de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Mientras que para Simonson, Smaldino, Albright and Zvacek (2000), es determinar el nivel de calidad de un producto inacabado con el propósito de revisarlo y mejorarlo.

Evaluación sumativa es la que se realiza al final de una o más unidades de aprendizaje con la finalidad de establecer el nivel de logro de los objetivos definidos en ellas. (Briones, 1999; Simonson, Smaldino, Albright and Zvacek ,2000).

En lo que se refiere a la evaluación de los aprendizajes se establecen criterios o referentes (Chadwick,1974; Villarroel,1979; Camperos, 1985; Díaz Barriga, 1993, García, 1994). Ellos constituyen los soportes a través de los cuales se emite el juicio de valor.

Chadwick (1974), sugiere cuatro tipo de criterios: a) hechos o desempeños previos, sugiere conformar significados a través de los avances que se puedan dar con respecto a un momento o situación anterior; b) entidades similares, permite establecer significados a partir de características de los pares; c) objetivos establecidos, pauta los significados tomando en consideración los objetivos que han sido previamente establecidos; y d) situación ideal, se asignan significados a partir de modelos de quien emite el juicio.

Por otro lado, García (1994) considera dos tipos de referentes según la instancia en donde se generan: a) criterios de autorreferencia, determinados por factores internos del estudiante, es decir por sus características y potenciales personales; y b) criterios de heterorrefrencia, basados en factores externos como son los objetivos, los ideales o realizaciones del grupo al cual pertenece el estudiante.

Cada uno de los autores señala criterios diferentes, pero es importante precisar y especificar a partir de cuál será establecido el proceso de evaluación, en términos de rasgos o manifestaciones factibles de evidenciar el proceso de aprendizaje del estudiante.

Al respecto Maier y Warren (2000), opinan que los métodos nuevos de aprendizaje requieren de métodos innovadores de evaluación, que las evaluaciones en la educación a distancia deben estar centradas más en la evaluación formativa que en la sumativa o evaluación final porque esta requiere de procedimientos muy rígidos.

En este sentido, Morgan (1997), realizó un estudio sobre la satisfacción de los estudiantes y encontró que la evaluación por producto con el uso de escalas de calificaciones proporciona una visión muy pequeña de la totalidad del aprendizaje de los estudiantes con respecto a su calidad y experiencia. Herrero (2001), propone que las calificaciones no pueden limitarse sólo a juicios terminales, ni cumplir funciones de control, sino que son un lenguaje educativo , es decir un proceso de de comunicación en función de lo que se desea enseñar y lo que el estudiante aprende. Entonces, habrá que pensar más en los estudiantes como seres capaces de identificar y resolver problemas, y como individuos capaces de utilizar diferentes recursos para interpretar transferir y transformar los conocimientos. (Howey y Zimpher, 1999). De esta manera se establecerán transacciones negociadas y aplicadas a distintas realidades y contextos culturales. Esto favorecerá a que los profesores puedan proporcionar una estructura apropiada, para valorar el trabajo e los estudiantes y crear formas pertinentes de autoevaluación, coevaluación y evaluación. (De Vicente, 1999).

En este sentido Herrero (2001), apunta que es importante que “las precisiones que se hagan reflejen la mayor integración posible en términos de garantizar, como mínimo las condiciones de conocimientos sustantivos para la determinación de los aprendizajes fundamentales” (p.144).

Es por ello que cuando se planifica el proceso de evaluación es necesario establecer ¿para qué evaluar? para comprobar el aprendizaje logrado y facilitar al estudiante su aprendizaje, mediante la retroalimentación mejorando continuamente su desempeño.

Otra pregunta que necesita respuesta es ¿qué evaluar? Las habilidades estableciendo los criterios mediante la comunicación constante con los estudiantes y finalmente ¿cuándo evaluar? como la evaluación es un proceso sistemático que permite ayudar a que el alumno logre su aprendizaje, durante su desarrollo se plantean momentos de evaluación ya mencionados como son el diagnóstico, el formativo y el sumativo. Es muy importante integrar los diferentes procesos porque esto redundará en beneficio de los estudiantes.

En resumen la evaluación de los aprendizajes en la educación a distancia en los actuales momentos en que la tecnología permite una comunicación más rápida, ayuda establecer medios oportunos de retroalimentación para beneficiar a los estudiantes. Proporciona la posibilidad de dar continuidad al proceso de evaluación de los aprendizajes por la inmediatez con que se puede dar respuesta a las necesidades del estudiante por medio de una retroalimentación oportuna que permite brindarle las orientaciones que este necesita para alcanzar el éxito. También es cierto que deben establecerse los criterios de evaluación mediante la comunicación entre estudiantes y
profesores para la toma de decisiones instructivas con la finalidad de facilitar el desarrollo de habilidades, mantener un contacto permanente que pueda apoyar un aprendizaje activo que favorezca la obtención de los logros en el aprendizaje.

Estrategias de Evaluación de los Aprendizajes en la Educación a Distancia

Al definir estrategias de evaluación como un conjunto de procedimientos, técnicas, instrumentos y criterios que permiten realizar la evaluación de las distintas capacidades y contenidos aprendidos por los estudiantes (Díaz Barriga y Hernández, 1999).En este sentido, el interés del profesor al evaluar los aprendizajes debe residir en valorar el grado en que los alumnos han sido capaces de aprender. Como señalan Coll y Martín (1993), el grado de control y responsabilidad que los alumnos alcanzan respecto al aprendizaje de algún contenido enseñado intencionalmente. Por lo tanto, las estrategias de evaluación serían las diferentes técnicas y procedimientos que le permiten al docente obtener esta información sobre el aprendizaje logrado.

Como se observa las estrategias de evaluación van estrechamente ligadas a las estrategias de aprendizaje, de acuerdo a Weintein y Mayer,1995; Mayer, 1988; Braten,1993, las estrategias de aprendizaje son un conjunto de actividades, procedimientos que el estudiante utiliza para adquirir, retener y evocar diferentes tipos de conocimientos, es la manera como procesa y logra aprender.

En esta misma orientación Maeir y Warren (2000) dicen “es la manera como se presenta que es lo que el estudiante tiene que hacer y que es lo que necesita aprender, para luego mostrarlo en su desempeño” (p131).

Ahora bien, el proceso de evaluación se presenta en forma de un ciclo continuo propósito del aprendizaje, que hacer, la actividad, la retroalimentación y la evaluación del aprendizaje. En este sentido Chikering y Ehrmann (1996), describen siete principios de una buena práctica educativa a distancia: a) estimular el contacto; b) desarrollar
cooperación; c) usar técnicas activas; d) proveer retroalimentación, e) dar énfasis a las tareas a tiempo; f) generar satisfacción y g) respetar la diversidad.

Chadwick, 1996), plantea que una de las áreas donde las tecnologías deben prestar mucha atención es en las estrategias de aprendizaje y de evaluación. También sugiere establecer una estructura de pantallas que permitan comunicar la información y estimular mediante preguntas el aprendizaje, para luego analizar las respuestas conjuntamente con el estudiante.

Por su parte Braten (1993), señala que las estrategias constituyen un componente esencial del aprendizaje eficiente. En tal sentido afirma que “las estrategias son acciones motivadas, deliberadas y voluntarias” (p.218). Podría decirse que las estrategias de aprendizaje y las estrategias de evaluación son una forma de organizar el proceso de aprendizaje para conocer y valorar los logros alcanzados.

En la educación a distancia se estimula el pensamiento creativo, por la forma de presentar la información y las nuevas maneras que el estudiante genera para aprender y dar respuestas. Mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, a partir de la interactividad que permite al estudiante hacer procesos metacognitivos de autocontrol de su aprendizaje al reflexionar sobre como lo está haciendo.

En tal sentido, Díaz Barriga (1998), opina que las técnicas y procedimientos para obtener la información valiosa sobre los procesos y operaciones para lograr el aprendizaje están orientadas a entender a la evaluación de los aprendizajes como experiencias de aprendizaje.

Entre una de las estrategias que se proponen se encuentran:
1. La retroalimentación como estrategia de evaluación formativa.
2 . El chat como estrategia de evaluación formativa interactiva inmediata que favorece a la reflexión
3. El foro como estrategia de evaluación sumativa
4. La metodología del portafolio on line la cual, es una propuesta muy interesante porque posibilita el control del aprendizaje por el mismo estudiante. El portafolio le permite al estudiante exhibir sus progresos en el desarrollo de su proceso de aprendizaje, por lo tanto permite la coevaluación.
5 . Filmaciones en video para que el estudiante se observe y se autoevalúe y coevalúe.

Con respecto a la retroalimentación como estrategia de evaluación formativa se considera como una comunicación descriptiva continua que facilita información al estudiante o al grupo sobre como son sus avances o progresos al inicio y durante y al final del desarrollo de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Es una herramienta efectiva en la educación si se utiliza siguiendo los criterios y características que se mencionan a continuación:

Criterios para el feedback de alta calidad

Directo: cuando esta dirigido a un miembro del grupo en particular.
Descriptivo: cuando expresa en forma detallada las características de la conducta a la que está referido.
Específico: cuando está referido a una situación determinada en un momento preciso.
Inmediato: cuanto está referido a una situación próxima muy cercana.
Con expresión emocional: demostrando la emoción y sentimiento que acompaña la comunicación

Criterios para el feedback de baja calidad

Indirecto: cuando no se dirige a algún miembro del grupo
Evaluativo: cuando se limita a juzgarla y calificarla
General: Cuando refiere a la situación en forma imprecisa, ambigua y global.
Mediata: cuando se refiere a una situación pasada o fuera de grupo y contexto.
Sin expresión emocional: sin demostrar la emoción que acompaña la comunicación.

El feedback debe centrarse en los siguientes aspectos:
En la conducta en vez de en la persona
En las observaciones en vez de las inferencias
En descripciones en vez de juicios.
En conductas relacionadas con la situación específica, preferiblemente en el aquí y ahora, en vez de conductas en abstracto colocadas en el allá y el entonces.
En la exploración de alternativas en vez de respuestas o soluciones.
En el valor que puede tener para el receptor y no en el valor de catarsis o liberación.
En la cantidad de información que puede utilizar el receptor en vez de en la cantidad de información que se tiene.
En el tiempo y lugar preciso
En lo que se dice en vez de por qué se dice ( en el que, cómo, cuándo y dónde en vez del por qué)
El chat como estrategia pedagógica de evaluación formativa al considerarlo como una herramienta interactiva sincrónica que permite establecer diálogos de discusión, reflexión para generar conocimientos y retroalimetación inmediata.
El Chat pedagógico debe ser normado de acuerdo a las características de la intención con que se va a utilizar. En el caso de la evaluación se plantean los criterios de evaluación formativa, negociados con los participantes y se elabora una agenda que contemple aspectos como: tema, tópico caso a evaluar específico. Establece claramente los puntos a tratar, hora del encuentro. Tipo de saludo. Instrucciones claras de lo que se quiere evaluar y como se va a evaluar.

– Nº de participantes entre 3 y 4 incluyendo al facilitador
– Tiempo de participación por participante
– Intervenciones cortas precisas y claras
– Utilizar los criterios de la retroalimentación.
– Cierre con los logros alcanzados.

El facilitador es el moderador del encuentro y orienta el desarrollo de la actividad. Además elabora síntesis de los aspectos tratados y emite una retroalimentación efectiva de los logros alcanzados a cada uno de los participantes durante la actividad.

El foro como herramienta de evaluación está dirigido a la autoevaluación y a la coevaluación. Ya que permite desarrollar un tema específico, el cual los estudiantes irán nutriendo y generando un debate con los diferentes planteamientos e intervenciones que realicen. Estas serán moderadas por el facilitador que conducirá las intervenciones hacia el propósito evaluativo, el cual ya ha sido negociado con anteriorioridad con los estudiantes. Estableciendo los criterios de evaluación con claridad y precisión de lo que se espera lograr. Al igual que el chat se establecen No. de intervenciones, aportes, entre
otros.

El portafolio en línea es un recurso en que muestra la naturaleza evolutiva del desarrollo del proceso de aprendizaje, brinda la oportunidad para reflexionar sobre el crecimiento del estudiante. Proporciona evidencia del conocimiento, las habilidades y las disposiciones de quien lo elabora y refleja lo que se quiere aprender y lo aprendido. Es la historia de los procesos de enseñanza y aprendizaje de cada estudiante. En él se alojan todas actividades realizadas por los estudiantes y se observan los cambios evolutivos de los procesos.

Las filmaciones en video permiten que el estudiante observe su comportamiento e interacción en una actividad determinada, la revise y se autoevalúe, permite también la coevaluación al ser revisada por sus compañeros proporcionándole estos una retroalimentación de lo observado. Para esta actividad el facilitador elabora un guión sobre los contenidos de la filmación e igualmente plantea los criterios de evaluación claros y precisos de lo que se espera que lograr.

En resumen se proponen estrategias de evaluación de los aprendizajes en educación a distancia que permitan ayudar al profesor y a los estudiantes a interactuar, negociar, concertar encuentros viables y eficaces para realizar el proceso evaluativo que tanto preocupa a los actores que se relacionan en los procesos de enseñanza y aprendizajes a distancia.

Estas estrategias brindan autonomía y requieren del desarrollo de competencias comunicativas, una estructura el proceso evaluativo que se construya en base a la negociación y el diálogo para que se establezcan compromisos pedagógicos que posibiliten el éxito del estudiante a distancia. El uso de las tecnologías permite la interdependencia, la interacción inmediata, mediata, oportuna y pertinente. Requieren de planificación, claridad y precisión. La formulación de criterios y de lo que se quiere evaluar y pretende evaluar en cada una de las actividades. Otro punto importante son los criterios pedagógicos para seleccionar la herramienta tecnológica con la cual se quiere evaluar, estos vendrán dados por las características de las estrategias didácticas, contenidos, objetivos y todos los aspectos a considerar en el proceso evaluativo.

Fuente:www.lmi.ub.es

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